Archivo de la etiqueta: coche

En bici por Manhattan

Una de las mejores experiencias del viaje a Nueva York fue, sin duda, la de perdernos por la ciudad subidos a una bicicleta. Es curioso pero… ¡te sientes menos turista y más neoyorquino!

Bike and Roll en Battery Park, servico de alquiler de bicicletas, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Bike and Roll en Battery Park, servico de alquiler de bicicletas, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

El New York Pass nos permitió alquilar bicicletas gratis un día durante 4 horas. Estábamos en Battery Park y decidimos que era el momento. Al fondo se divisaba el puente de Brooklyn, ese sería nuestro destino. Había que cruzar el puente.

Por esta misma zona estaba el puesto de alquiler de bicis “Bike and Roll”. Nos acercamos, enseñamos el New York Pass y listo. Tan solo hizo falta dejar una cantidad de fianza mediante la tarjeta de crédito y ya pudimos elegir bici y ponernos en marcha. Esta cantidad te la devuelven una vez traes de vuelta la bicicleta.

En bici por Battery Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Julián González

En bici por Battery Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Julián González

El paseo comenzó bordeando el río Hudson, luego atravesamos un pequeño parque y enseguida llegamos a la zona del East River. Estábamos al sur de Manhattan y nuestra misión era llegar a Brooklyn. Parecía que el puente estaba al lado pero… para acceder a él fue necesario adentrarse por un barrio muy pero muy pintoresco: ¡Chinatown!

En bici por Chinatown, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

En bici por Chinatown, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

Todavía no lo habíamos visitado antes así que fue toda una aventura verlo por primera vez desde la bici. De pronto, paracía que, en vez de en Nueva York, estábamos en Pekín, ¡en vez de en Estados Unidos, nos veíamos en China! Calles llenas de gente, de chinos claro… colores y olores por todas partes, carteles escritos en chino decorando todas las fachadas, arroz, tallarines, coches, ruido, ajetreo… Las calles de Chinatown estaban repletas, ¡menudo ambientazo!

Vista desde el puente de Brooklyn, al fondo Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Vista desde el puente de Brooklyn, al fondo Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

La verdad es que había carril bici y fue todo muy divertido pero el problema es que, a veces, el carril bici era compartido, esto quiere decir que coches y bicis van por el mismo sitio… ¡toda una aventura para unos ciclistas ocasionales como nosotros!

Después de dejar atrás el barrio chino no tardamos

En el paseo que bordea el East River, al fondo el puente de Brooklyn, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

En el paseo que bordea el East River, al fondo el puente de Brooklyn, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

 mucho en llegar al famoso puente de Brooklyn. Aquí hay una buena subidita, ¡llegamos a la mitad del puente agotados! Decidimos parar a descansar un poco y sacar unas fotos. Las vistas, impresionantes.

Decidimos dejar la visita a Brooklyn para otro día. Dimos la vuelta y nos perdimos de nuevo por Chinatown, luego atravesamos Tribeca, un barrio muy chic, con un montón de cafés y tiendas selectas. Por fin, divisamos el Hudson y recorrimos, de nuevo, un paseo precioso que recorría toda la orilla del río. A media tarde entregamos las bicis de vuelta. El paseo, sin lugar a dudas, mereció muuuucho la pena. Si vais a Nueva York no lo dudéis ¡alquilad una bici, las cosas se ven de otra manera!

Más info:

http://www.bikeandroll.com/newyork/

Anuncios

8 comentarios

Archivado bajo Nueva York

El estrecho y Gibraltar

Abandonamos la playa de Bolonia después de comer, era nuestro último día de vacaciones y había que ir emprendiendo el viaje de vuelta.  No sabíamos donde íbamos a dormir esa noche pero lo que sí sabíamos era que, antes de irnos a dormir, pisaríamos suelo extranjero. ¡Nos íbamos rumbo a Gibraltar!

Vista del Estrecho de Gibraltar desde el Mirador del Estrecho, al fondo Ceuta / Foto: Ana B. González Carballal

Vista del Estrecho de Gibraltar desde el Mirador del Estrecho, al fondo Ceuta / Foto: Ana B. González Carballal

La carretera que va desde Tarifa hasta el Peñón nos ofreció uno de los paisejas más bonitos de todo el viaje. Especialmente desde el mirador del Estrecho, en el Alto del Cabrito. Dicen que este es el punto europeo desde donde se ve mejor el continente africano. Yo no lo pongo en duda. Desde aquí las vistas son espectaculares. El Atlántico y el Mediterráneo uniéndose, buques enormes dejando a un lado Europa y, al otro, África. Ciudades como Ceuta o Tanger rodeadas de cordilleras montañosas cuyas siluetas se pierden en el horizonte. Marruecos a menos de 15 kilómetros… 

Peñón de Gigraltar desde España / Foto: Ana B. González Carballal

Peñón de Gigraltar desde España / Foto: Ana B. González Carballal

El paisaje es impresionante pero la mente también nos lleva a pensar en lo que ha significado este lugar para mucha gente. El estrecho ha puesto el punto y final a muchas vidas. Cuando uno está mirando al horizonte no puede evitar pensar que habría pasado si Hércules no hubiera decidido separar los dos contientes.

Dejamos atrás Algeciras, San Roque y llegamos a La Línea de la Concepción. Es el momento de buscar la entrada a Gibraltar. Después de dar unas cuantas vueltas encontramos la aduana. Accedemos en coche, nos piden el DNI, lo enseñamos y ya está. ¡Estamos en el extranjero! Preguntamos a un guardia y nos recomienda que no entremos con el coche, que no suele haber sitio para aparcar pero… ya es tarde, hemos metido el coche, por suerte, hay un parking justo a la entrada, aparcamos y nos ponemos a caminar. Comienza nuestra visitia improvisada a Gibraltar.

Pista de aterrizaje del aeropuerto de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Pista de aterrizaje del aeropuerto de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Primera sorpresa. Justo al pasar la aduana descubrimos que para llegar a la ciudad hay que atravesar ¡una pista de aterrizaje! sí, sí, increible pero cierto. Se supone que cuando un avión va a aterrizar o despegar los responsables del aeropuerto cortan el paso a los vehículos y viandantes. Impresiona, la verdad.

Militares en el centro de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Militares en el centro de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Caminamos en busca del centro de la ciudad, del lugar donde supuestamente se coge el teleférico para subir al Peñón, The Rock, para ellos. Todo tiene una pinta bastante extraña, preguntamos a un viejito que pasaba por allí. No habla español. Nos dice que tenemos que caminar bastante y que, además, a estas horas ( son las siete de la tarde) cree que todo va a estar cerrado. ¿Cómo? Es Junio, son las siete de la tarde y ¿está todo cerrado? Pues sí. Bienvenidos a tierras británicas. Nosotras ni lo habíamos pensado la verdad. Resulta que aquí hay que cambiar el chip por completo. Estamos en la península pero esto no es España.

Cabina telefónica en Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Cabina telefónica en Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Llegamos a una especie de plaza y las tiendas estaban ya cerradas. Lo bueno, que había una especie de desfile militar así que pudimos ver Gibrartar en todo su apogeo. Policías con bombín, banderas inglesas por todas partes, muchos uniformados… ¡todo un show! Volvimos a preguntar y, definitivamente, nos confirmaron que el teleférico estaría cerrado a estas horas. Una pena. Motivo para volver.

Ante la pena de confirmar que no podríamos ver a los famosos monos gibraltareños nos pusimos a dar vueltas por las calles en busca de inspiración… sólo encontramos una pub escocés en el que, no sé muy bien cómo, acabamos entrando. Cruzamos la puerta y allí sólo había tres garrulotes ingleses y un camarero. Estaba oscuro. Bueno, estábamos cansadas y acaloradas así que nos sentamos en una mesa ante la atenta y sorprendida mirada de los allí presentes. Antes de pedir, la pregunta del millón… ¿aceptarán euros? sí… ¡menos mal! Dos “cokes” y la vuelta en libras inglesas (había que pagar el parking y para esto no valían las monedas de euro). 

Centro de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Centro de Gibraltar / Foto: Ana B. González Carballal

Sorbo va sorbo viene llegamos a la conclusión de que no íbamos a ver a los dichososo monos pero sí íbamos a entablar conversación con los gibraltareños. Comenzamos a charlar con los hombretones del bar, auténticos “scottish men”. Fueron bastante simpáticos, entre otras cosas, descubrimos que se puede subir en coche al Peñón, pero, a partir de cierta hora de la tarde, las siete creo, los turistas tienen el acceso prohibido. Sólo pueden acceder los residentes. Creo que no se fían de los españoles que visitan su tierra… no vaya a ser que, con nocturnidad y alevosía se nos ocurra invadir el Peñón cual Perejil. 😉

Bueno decir que la incursión a tierras británicas estuvo curiosa, me apunto en mi lista de lugares a los que volver este punto del mapa porque me quedé con ganas de más. Eso sí, habrá que llegar a primera hora, con el inglés bien revisado y ¡unas cuantas libras en el bolsillo! See you soon Gibraltar!

2 comentarios

Archivado bajo Cádiz