Archivo mensual: diciembre 2009

El MOMA

Sí, han pasado varios meses y aun sigo teniendo cosas que contar de mi viaje a Nueva York, la ciudad da para mucho. Hoy recuerdo mi fugaz visita al MOMA, el Museo de Arte Moderno. Íbamos en grupo y había que repartir el tiempo para ver todo lo posible… a este museo le tocaron poco más de 60 minutos, una pena, yo me habría quedado un poquito más pero había que hacerle hueco también al de Ciencias Naturales, entre otros. 

Hall de entrada del MOMA en Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Iba con ganas de ver uno de los cuadros más famosos de Van Gogh, La Noche Estrellada. Forma parte de la colección permanente de este museo desde 1941, pues bien… ¡las estrellas se pusieron de acuerdo para que yo no lo pudiera ver! No sé el motivo, si estaba prestado o qué… pero el vestíbulo principal ya estaba lleno de carteles que informaban de que el cuadro no estaba expuesto temporalmente. Una pena, me habría encantado ver el original. 

Gente fotografiando un cuadro del MOMA, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Bueno, comenzaba la cuenta atrás, nos habíamos dado unos 50 mintuos para recorrer el museo y nos veíamos en la puerta para seguir con nuestro periplo por Nueva York. Usamos el New York Pass para acceder al museo de forma gratuita y sin colas, ¡todo son ventajas con esta tarjeta! , era la hora de perderse por las salas del museo… 

Mujer ante el espejo, de Picasso, en el MOMA de Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Mi primera sorpresa fue encontrarme con Mujer ante el espejo, una de las obras que más me atraen de Picasso. No tenía ni idea de que estaba en el MOMA y me alegré un montón al poder ver el original de este cuadro ante mis ojos. No defrauda en absoluto, Picasso mantiene aquí rasgos cubistas pero con un toque más suavizado en el que predominan la armonía de líneas, el trazo curvilíneo y algo de erotismo… dicen que éste y otros de los cuadros de la época, años 30, reflejan el placer y la pasión del artista por su nuevo amor, Marie Thérese Walter, con la que tuyo a su hija Maya en 1935. A mí el cuadro me encanta, no sabría decir muy bien el porqué pero lo miro y no me canso. Los colores, la mirada de ella, el espejo, el reflejo, ¿no os ha pasado que, alguna vez, al miraros al espejo habéis dejado de reconoceros a vosotros mismos en el reflejo? ¡A mí sí! Y es una sensación extraña… uno llega hasta a asustarse. Pues este cuadro me gusta porque es como si mostrará un reflejo del Yo “inconsciente”, del Yo que no vemos pero que está ahí. 

Still Life #30, de Tom Wesselmann, MOMA, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Hubo un montón de obras que llamaron mi atención, se pueden ver cuadros de Dalí, Pollock, Warhol, Popper, Chagall, Kandinsky, Mondrian, Matisse… la lista es interminable. Y también hubo algún que otro cuadro que no tenía el gusto de conocer y me atrapó por completo, es el caso de The Empire of Light, de MagritteChristina´s World, de Andrew Wyeth o Still Life #30, de Tom Wesselmann. Son tres obras muy distintas y me encantó descubrirlas.

¿Obra de arte? en el MOMA, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Por otra parte, el museo ofrece no sólo pintura, hay escultura, cine, foto y obras indescriptibles que se extienden por los vestíbulos provocando la curiosidad de los que nos dejamos perder por allí. Además, el edificio en sí es bastante chulo, merecela la pena visitarlo también por las vistas que desde él se tienen de las calles de Nueva York.

Vistas dese el MOMA, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Y luego, al final, está la tienda 😉 Ya que no te puedes llevar a casa el original que más te haya gustado, tienes la opción de llevarte una reproducción en el soporte que más te guste. Yo, como no, me traje una lámina de la Mujer ante el espejo, de Picasso. También un par de postales de otras de las obras que más me habían llamado la atención en mi fugaz visita al MOMA.

Más info:

http://www.moma.org/

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El Bubba Gump de Times Square

Quien no haya visto Forrest Gump debería verla.

En primer lugar, porque es ya un clásico del cine de los noventa. En segundo lugar, porque es una peli muy entretenida, con momentos de esos que se quedan grabados en la cabeza de uno casi como si fueran recuerdos propios, y esto no pasa con cualquier película.

Esta peli ha dejado imágenes, frases y personajes míticos. Uno de ellos es Benjamin Buford, el famoso Bubba, el “muy mejor amigo” de Forrest Gump. Para aquellos que no lo recuerden, ahí va una selección que he encontrado en youtube con algunos de los mejores momentos de este personaje que vivía obsesionado con el negocio de las gambas…

Quien le iba a decir a Bubba que su sueño iba a hacerse realidad…

Bubba Gump

Decoración del restaurante Bubba Gump de Times Square, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

En 1996, dos años después del estreno de la peli, Viacom, su distribuidora, decidió abrir el Bubba Gump Shrimp Co. en Monterey, California. Hoy, es tan solo uno de más de una treintena de restaurante que, con este nombre, homenajean a dos de los protagonistas de esta película, a Gump y a su “muy mejor amigo”

Bubba Gump

A la izquirda la pala de ping-pong con la carta de bebidas, en el centro el cartelito para llamar al camarero, restaurante Bubba Gump de Times Square, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

 Bubba, por todo el mundo. La mayoría de los restaurantes están en Estados Unidos, yo tuve la suerte de estar en el de Times Square, en Nueva York y os aseguro que merece la pena. Es una frikada, sí… ¡pero es que, además, la comida está riquísima! Claro, te tienen que gustar las gambas 😉

En cuanto cruzas la puerta te adentras de lleno en el mundo que recrea la película.

Bubba Gump

Fritura de gambas, Bubba Gump, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Las paredes están llenas de fotos del rodaje, ropa que usaron los actores, atrezzo, etc. En las mesas está cuidado hasta el último detalle. La carta está escrita sobre una pala de ping-pong y para llamar al camarero no vale con pegarle una voz, hay un cartelito que dice: “Run Forrest, run” o “Stop Forrest, stop”. Tú eliges, si quieres que el camarero se pare el de Stop si no necesitas nada… pues a correr Forrest. En fin… está curioso. Por cierto, los camareros son de lo más amable.

Bubba Gump

Gambas sin más... ¡qué ricas! en el Bubba Gump de Times Square, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

En cuanto a la comida pues sí, basicamente todo son platos con gambas, aunque también tienen otros mariscos y pescados. Lo que nosotros pedimos estaba buenísimo. Muy pero que muy rico. No recuerdo los nombres de los platos…  ¡pero viendo las fotos os podréis hacer una idea de lo bueno que estaba todo!

Bubba Gump

Plato con gambas y verduras, Bubba Gump, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

También están buenísimos los cóckteles. Son un poco caros pero, si pides uno, luego te regalan un vaso de recuerdo con el nombre del restaurante. Porque, como no, pegadita al restaurante hay una tienda con todo el merchandising que os podáis imaginar: camisetas, pantalones, gorras, llaveros, pelotas de ping-pong, peluches… ¡un paraiso para los fanáticos de la peli la verdad!

Más info:

http://www.bubbagump.com/

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