Central Park: apadrina un banco

Son 4 kilómetros de largo por unos 800 metros de ancho en los que el verde es el color protagonista. Más de 26.ooo árboles y 275 especies de aves comparten espacio con neoyorquinos y visitantes en Central Park.

Vista de Central Park desde el Top of the Rock, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Vista de Central Park desde el Top of the Rock, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Hay puentes, lagos, jardines y bosques. Hay escenarios profesionales y otros improvisados. Hay solitarios, hay grupos y, también, como no, enamorados. Hay fuentes, hay bancos.

Central Park es enorme, se necesita un día completo para verlo y, aun así, siempre te quedarán cosas pendientes. Hay mapas que ofrecen posibles paseos o rutas pero lo mejor es perderse. Y digo bien, perderse. Porque uno, cuando se deja llevar por los caminos de este gran parque, tiene todas las papeletas para no encontrar la salida.

Oso polar que se puede ver en el Zoo de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Oso polar que se puede ver en el Zoo de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

La opción más frecuente para los turistas es entrar por alguno de los accesos de la calle 59, en la parte sur del parque. A esta altura, en la esquina de la zona este, se encuentra el Zoo de Central Park. Merece la pena visitarlo sólo por ver de cerca a un oso polar. Tiene también otros animales pero, sin duda, lo que más impresiona es ver a ese oso gigante nadando de un lado a otro. Con el New York Pass la visita al zoo es gratis y te ahorras la cola de taquilla, por eso si visitáis Nueva York con esta tarjeta podéis entrar, hacer una visita rápida y salir para adentraros en el parque.

Vista de Bethesda Terrace en Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

Vista de Bethesda Terrace en Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

Una vez dentro, descubriréis enseguida, más o menos a la altura de la calle 72,  la famosa Bethesda Terrace, una gran fuente que alberga la escultura del “Ángel del Agua”. Es uno de los escenarios preferidos para rodar citas y encuentros de enamorados en la ciudad de Nueva York. ¡También debe ser

Músicos callejeros junto a la escultura del "Ángel del agua" en Bethesda Terrace en Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

Músicos callejeros junto a la escultura del "Ángel del agua" en Bethesda Terrace en Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Dácil Jiménez

 uno de los lugares más fotografiados del mundo! Al menos, por los fans y las fans de Sexo en Nueva York, aquí ha esperado más de una vez a su chico de turno la famosa Carry Bradshaw y, claro, todos queremos la foto sentados al borde de la fuente. 😉

Paseando por Central Park otra de las cosas que más llama la atención es la cantidad de gente que disfruta del parque. Aquí no se viene simplemente a pasear y a mirar los jardines. Central Park no es un escaparte de mirar y no tocar. Todo lo contrario. La gente pasea, corre, patina, anda en bici, juega al balón, vuela cometas, rema en las barcas, hace picnics, lee un libro, canta, baila, escucha, se relaja… Hay mucha gente sacándole partido al parque, cualquier rincón de Central Park parece el idóneo para desconectar un rato de tanto asfalto.

Uno de los lagos de la zona oeste de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Uno de los lagos de la zona oeste de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

 La verdad es que este gran rectángulo verde de Manhattan está lleno de vida. Tanta, que hasta los bancos respiran de alguna manera. Han conseguido que se conviertan en algo parecido a un ser vivo. Más bien, han conseguido que cada banco del parque pertenezca a algún ser vivo. Me explico…

Todos los bancos del

Placo de uno de los bandos apadrinados de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

Placa de uno de los bancos apadrinados de Central Park, Manhattan, Nueva York / Foto: Ana B. González Carballal

 parque, casi todos, tienen una plaquita con un mensaje escrito. Son pequeñas frases o dedicatorias que alguien le dedica a otro alguien por el motivo que sea. La idea es una iniciativa de la Sociedad Conservadora del parque y consiste en apadrinar un banco de Central Park. El que quiera y pueda, no es barata la cosa, puede escoger su banco preferido y, a cambio de 7.5000 dólares , el Conservatorio se encargará del mantenimiento del banco de por vida y le colocará una placa con el mensaje que cada uno haya escogido. Romántico,¿no? pero un poco caro…

Por lo visto, el famoso estafador Bernard Madoff tenía y, supongo que sigue teniendo, varios bancos dedicados a sus padres. Pues resulta que, desde el pasado mes de marzo, los neoyorquinos han decidido boicotear estos bancos y ya no se sientas en ellos. Más info sobre esta noticia aquí:  Los neoyorquinos boicotean los bancos de Central Park de Madoff

Más info sobre Central Park:

http://www.centralpark.com/

http://www.centralparknyc.org/site/PageServer

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2 comentarios

Archivado bajo Nueva York

2 Respuestas a “Central Park: apadrina un banco

  1. Raquel

    Vaya, no había oído hablar de lo de los bancos de Central Park! Suerte que estabas tú aquí con tu blog para contárnoslo… 😉 ¡Sigue así!

  2. Por las fotos que he visto en la página web oficial parece un parque precioso, a mi que me gusta la naturaleza seguro que si algún día visito Nueva York sería uno de los lugares que más disfrutaria. Curioso lo de los bancos de Madoff.

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